sábado, 5 de julio de 2008

La religión al borde de la locura: alcanzar lo que promete el Señor



Y así fue planeando su muerte…y la de ella. Sus ideas eran cada vez más certeras y su vida se llenaba cada vez más con un ego propio que lo absorbía. El demonio de los cielos se apoderaba muy apresuradamente de su alma.

Y así, fue planeando su muerte… y la de ella.

Pero la de ella, era insospechada, era tremendamente infortunada. Sus metas estaban al alcance de sus manos y no se daría cuenta del mal que llevaba inmerso.
Pero el Gran Señor, lo diría así, sin más remedios.

Amordazando su cabeza se convirtió en su propio enemigo, en su propio leviatán. Sin manos ni menos, la observó, evitó que derramara su mal y la sedujo hacia su inmenso portal. Ese portal macizo que nadie derrotó jamás, “La casa del Señor”.

El dirigió todas sus plegarias en un solo destino. Afirmó ser parte de un mundo interior impenetrable. Su creencia en el Reino más lejano lo motivó a resguardarse del mal, a preparar su tiempo de Gloria y a vivir por toda una eternidad, solo una, solo la que le prometían.

Al Templo escuchó, y al Templo obedeció.

Se aferró a los dichos más extraordinarios de las leyendas humanas, y los escuchó. Estaba impreso en uno de sus versos: “Ya no habrá allí ninguna maldición. El trono de Dios y del Cordero estará en la Ciudad, y sus servidores lo adorarán. Ellos contemplarán su rostro y llevarán su Nombre en la frente. Tampoco existirá la noche, ni les hará falta la luz de las lámparas ni la luz, porque el Señor Dios los iluminará, y ellos reinarán por los siglos de los siglos”.

Y la mató con sus propias manos. La llevó hacia su inmenso castillo de plegarias; la hizo bendecir desde el cielo prometido; clavó un puñal en su vientre; cayó junto a ella, y silenciosamente esperó ascender hacia la pureza para vivir por los siglos de los siglos.

4 comentarios:

Mario dijo...

Magnífico escrito que ha caído en mis manos por casualidad, sin quererlo y agradeciendo haberlo podido leer.

Enhorabuena.
Un abrazo

Fabio dijo...

joerrrrrrrrrrrrr
BUENISIMO!!!!!!!!!
sabes como me molan estas csas... recién acabo de hacer un post, en el que te mencionaba como aportante de información, y me encuentro tu comentario respecto al premio... gracias amigo y compatriota!
te mando un muy fuerte barazo!
;)

Carlos Becerra dijo...

La importancia de los textos...
Cuanto nos deja una buena lectura, como esta ???

Sabemos entender el generoso aumento que recibe nuestro saber al meter en nuestra mente una lectura cabal ???

Denis, soy optimista por naturaleza, pero lamentablemente he llegado a la triste conclusión que la gente de calle no sabe valorar, ni la cultura, ni el intelecto.

Estoy seguro, que sales a la calle y con todo respeto les hacer leer esta fragmento a diez transeúntes y no mas de uno lo sabrían interpretar.
Estamos en una espiral descendente que conduce al abismo cultural epidémico, y no hay vacuna que sirva...

Hoy recibí los resultados de un certamen literario de Mexico en el que yo concursaba con tres obras, y que ya he ganado dos veces en los últimos diez años...
Si tu vieras la obra que gano...
es que te dan ganas de no escribir mas...
Y esto te lo digo a pesar de que reconozco el arte hasta en lo mas oculto y underground, pero cuando miras y no lo encuentras solo le hallas la explicacion en la ignorancia o los arreglos.

Un abrazo.
CarlosHugoBecerra.

yeray dijo...

Vaya queé bueno!!!!

Escribes genial, menudo arte!

Un abrazo y a escribir más!