miércoles, 18 de junio de 2008

La mentira: el lenguaje manipula a la realidad

Hace unos días visité una aldea en un lugar escondido de Buenos Aires, donde un grupo de personas vive por una causa justa, sin presiones, ni intereses económicos. Y me fui con una duda existencial. Estábamos almorzando en una ronda de unas 20 personas aproximadamente, y entre nosotros se encontraba un chico de 5 años muy inocente que reside allí con su madre.

En el medio de una conversación el chico interrumpió a todos y le dijo a su madre: -Mamá, me parece que me estás mitiendo. Todos reímos por lo que había dicho, pero mi cabeza fue más allá de lo que pudieron causar unas simples palabras. Me asombré porque dijo la palabra "mentira", un término que no se aprende como si se hace con las palabras "mesa" o "árbol".

¿Cuándo fue la primera vez que el hombre empleó la palabra mentira? ¿De dónde proviene la misma? Porque a mi entender, no surgió de la nada y tampoco remite a un objeto, sino que es el significante de algo totalmente abstracto y surgido de la percepción del mismísimo ser humano.

La cuestión no pasa por resolver cuál es el punto de origen de la palabra. La cuestión pasa por determinar cuándo el hombre sintió por primera vez que estaba mintiendo. Y vuelvo a hablar de un término totalmente abstracto.

¿Cómo se da cuenta un niño que está mintiendo? Con el aprendizaje no nos enseñan a mentir, ¿es algo innato que traemos desde nuestra concepción? Los padres no les dicen a sus hijos que es la mentira, se dan cuenta solos. La mentira es un engaño intencionado. Mentir es fingir, simular. Entonces, para que el hombre haya reconocido lo que es mentira, antes tuvo que haberla diferenciado de lo que es verdad. Y lo que es verdad es el mundo, la historia, los hechos, lo que ocurrió.

Hacer esta diferenciación es lo que define al hombre como ser superior a los animales y a todo ente vivo. Uno sabe que es mentir cuándo aprende a decir la verdad, pero ¿porqué no todo es verdad?

¿Cómo darse cuenta en los orígenes del hombre lo que era cierto y lo que era falso? Pasa exactamente con términos como moralidad, pecado o ética. Uno descubre lo que es, pero no lo aprende de la boca de sus padres. Si el primero que utilizó en la historia de la humanidad este término, no lo hubiese "notado" para grabarlo en nuestras mentes, la mentira no existiría. Y así todos creeríamos lo que vemos, sin especular con que nos están revelando datos falsos. La mentira va más allá del vobulario de una persona. Según la RAE, "es una expresión contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa." Es contraria de lo verdadero porque el hombre como creador de realidades le dio fundamentos para que sea así.

El lenguaje manipula la realidad, y la mentira a la verdad.

martes, 17 de junio de 2008

Alguna vez lo dijo Cortazar

Disfrutar durmiendo de más en este fin de semana largo no me dio mucho tiempo para ponerme a escribir sobre lo que me apasiona. Pero como no quiero dejar pasar ni un día sin subir alguna nota (algo que me pasó la semana, también por falta de tiempo para ponerme a pensar), les dejo una "reflexión" de Julio Cortázar, ese genio que supo dejarnos un legado importantísimo con sus obras.

La tarea de ablandar el ladrillo, de Julio Cortázar.



"La tarea de ablandar el ladrillo todos los días, la tarea de abrirse paso en la masa pegajosa que se proclama mundo, cada mañana topar con el paralelepípedo de nombre repugnante, con la satisfacción perruna de que todo esté en su sitio, la misma mujer al lado, los mismos zapatos, el mismo sabor de la misma pasta dentrífica, la misma tristeza de las casas de enfrente, del sucio tablero de ventanas de tiempo con su letrero Hotel de Belgique.

Meter la cabeza como un toro desganado contra la masa transparente en cuyo centro tomamos café con leche y abrimos el diario para saber lo que ocurrió en cualquiera de los rincones del ladrillo de cristal. Negarse a que el acto delicado de girar el picaporte, ese acto por el cual todo podria transformarse, se cumpla con la fría eficacia de un reflejo cotidiano. Hasta luego, querida. Que te vaya bien.

Apretar una cucharita entre los dedos y sentir su latido de metal, su advertencia sospechosa. Cómo duele negar una cucharita, negar una puerta, negar todo lo que el hábito lame hasta darle suavidad satisfactoria. Tanto más simple aceptar la fácil solicitud de la cuchara, emplearla para revolver el café.

Y no que esté mal si las cosas nos encuentran otra vez cada dia y son las mismas. Que a nuestro lado haya la misma mujer, el mismo reloj, y que la novela abierta sobre la mesa eche a andar otra vez en la bicicleta de nuestros anteojos, ¿por que estaría mal? Pero como un toro triste hay que agachar la cabeza, del centro del ladrillo de cristal empujar hacia afuera, hacia lo otro tan cerca de nosotros, inasible como el picador tan cerca del toro.

Castigarse los ojos mirando eso que anda por el cielo y aceptar taimadamente su nombre de nube, su replica catalogada en la memoria. No creas que el teléfono va a darte los números que buscas. ¿Por que te los daria? Solamente vendrá lo que tienes preparado y resuelto, el triste reflejo de tu esperanza, ese mono que se rasca sobre una mesa y timbla de frío. Rómpele la cabeza a ese mono, corre desde el centro hacia la pared y ábrete paso.

¡Oh cómo cantan en le piso de arriba! Hay un piso arriba en esta casa, con otras gentes. Hay un piso de arriba donde vive gente que no sospecha de su piso de abajo, y estamos todos en el ladrillo de cristal. Y si de pronto una polilla se para al borde de un lápiz y late como un fuego ceniciento, mírala, yo la estoy mirando, estoy palpando su corazón pequeñísimo, y la oigo, esa polilla resuena en la pasta de cristal congelado, no todo está perdido.

Cuando abra la puerta y me asome a la escalera, sabré que abajo empieza la calle; no el molde ya aceptado, no las cosas ya sabidas, no el hotel de enfrente: la calle, la viva floresta donde cada instante puede arrojarse sobre mi como una magnolia, donde las caras van a nacer cuando las mire, cuando avance un poco más, cuando con los codos y las pestañas y las uñas me rompa minuciosamente contra la pasta del ladrillo de cristal, y juegue mi vida mientras avanzo paso a paso para ir a comprar el diario a la esquina."



Esta reflexión la pueden encontrar en "Historias de cronopios y de famas"

lunes, 16 de junio de 2008

La columna de Matías

Por Matías Blanco

La estructura acecha constantemente como requisito para hacer la vida tolerable, nos obliga a hacer una diera mental y no rendirnos ante los placeres de la inminencia, no permite la creación de algo en sí mismo sino que la cuota de individualismo debe limitarse a una mera nota de color dentro de las pautas, valga la redundancia, estructurales.

Dichosos los corceles ciegos motores de la carreta social ante los ojos apresurados porque no conocen su repugnancia. No son otra cosa que más que un montón de órganos orquestados hacia fines que sólo se limitan a alcanzar. Tristemente emprenden un viaje cuyo final es conocido e implacable, pero contrario a lo que cualquier ánimo consciente de su carácter perecedero haría. Sólo procuran copiarse cosas que abandonan al finalizar la travesía.

No es correcto llamarlos dictadores de pautas de juego ya que por temores se limitan a cumplir pasos que en sus huesos les vienen dados, quizás con algún retoque personal pero siempre dentro de las cuadrículas.

Que mejor que una vida que sirva de ejemplo de libros, ortodoxa, lineal, segura, asegurable, y si es posible asegurada. Controlable (si es entre cuatro paredes mejor), palpable, manufacturada, y por sobre todo manufacturable.

La estructura en sí no tiene porque cuadriculizar, estereotipar, monotonizar la mente, pero es la encargada de imponerla a su gusto y placer. Sí sos, no sos, intelectuales del sentido común todos ellos.

sábado, 14 de junio de 2008

Ponele música

Cada gota de lluvia que cae
en el desierto del Sahara lo dice todo,
es un milagro.

Todas las creaciones de Dios,
grandes y pequeñas,
el Golden Gate y el Taj Mahal,
eso es un milagro.

Nacen bebés probeta,
madres y padres que mueren y se van,
es un milagro.

Tenemos un milagro en la Tierra,
la madre naturaleza lo hace todo por nosotros.

Las maravillas del mundo van desde,
los jardines colgantes de Babilonia,
el capitán Cook, Caín y Abel,
Jimi Hendrix hasta la Torre de Babel,
es un milagro,

Lo único
que estamos esperando,
es paz en la Tierra
un final a la guerra,
es un milagro lo que necesitamos, el milagro.

El milagro
que todos estamos esperando hoy.
Si cada hoja de cada árbol
pudiera contar una historia, eso sería un milagro.
Si cada niño en cada calle,
tuviera ropa que vestir y comida para comer,
eso es un milagro.
Si toda la gente de Dios pudiera ser libre
para vivir en perfecta armonía,
eso es un milagro.

Cirugía a corazón abierto,
mañanas dominicales con una taza de té,
las súper potencias, siempre luchando,
pero Mona Lisa continua sonriendo,
es un milagro.

Las maravillas de este mundo continúan
es un milagro.

El milagro
de la paz en la Tierra
y el final de la guerra de hoy.

Ese momento llegará, un día, verás,
cuando todos podamos
ser amigos.

Queen, The Miracle.

viernes, 13 de junio de 2008

Algo, un poco ciego



Mientes, proporcionas datos falsos a mi percepción de la realidad. No ves en mí lo que ves en los demás. Te fías de mi incapacidad y te renombras a ti misma como el caparazón de mi indefensa imperfección, de mi adaptación desviada. Soy el centro de tu malvada satisfacción, soy la mira de tu admiración despreciable. Te refriegas de mi abstinencia, pero actúas con demencia.
Puedes verme embellecer bajo tus palmas, puedes verme resistir detrás de tu espalda. Puedes verme fracasar, puedes verme caer, puedes verme procurar, pero lo que no ves es el encierro en que tú estás. Te quejas de mi indefensa imperfección, yo me río de tu autosatisfacción equivocada.
Yo te veo caer bajo las sombras del zorzal; yo me caigo sin visión, tú te caes sin corazón. Ardes en tu conciencia, en tu paciencia desesperas, chocas con tu certeza y explotas en tu existencia inmadura.
Yo no veo el cielo, tú no ves a Dios; yo no veo el pecho, tú no ves el alma; yo no veo la respuesta, tú no ves la solución. Somos seres paralelos, sin visión. A mi me faltan ganas, a ti te falta amor; a mi me falta luz, a ti te falta el sol.
Yo no veo el mal, pero siento tu dolor. Siento cuando te marchas, cuando te marchitas, cuando te sonrojas. Esto sólo es lo que pienso, por eso mi decepción, por eso es que caigo.
Mi vida consiste en someterme…a tu indefensa imperfección.

Ernesto Sábato, en El Túnel dijo: “Que el mundo es horrible, es una verdad que no necesita demostración. Bastaría un hecho para probarlo, en todo caso: en un campo de concentración un ex pianista se quejó de hambre y entonces lo obligaron a comerse una rata, pero viva.”

jueves, 12 de junio de 2008

Compre una cabeza nueva y llévese de regalo un…



La empresa Headchange, bajo el slogan “Si su cabecita ya no sirve para pensar, venga, cámbiela por la de la persona que admira y disfrute de su nueva vida”, le brinda la posibilidad de convertirse en lo que siempre quiso ser.
Es un nuevo negocio que ya está dando que hablar a lo largo y ancho del planeta tierra. Cualquier persona va a poder adquirir su propia cabeza por un precio bastante accesible. Usted va a la sucursal más cercana a su domicilio (están terminando de construir una en Kuala Lumpur, por si a alguno le queda cerca), elige la cabeza de un famoso, científico, filósofo, deportista, equilibrista, mimo, dibujito, personaje histórico y hasta la de algún presidente…y se la lleva puesta!

Además de comprar una cabeza tiene la chance de hacer un trueque por la suya y que quede a la venta (si está muy baqueteada pueden llegar a compactarla o regalársela a los más pobres). La particularidad es que no son caretas, son cabezas reales. Una vez que se la colocaron (mal pensados, les colocaron la cabeza), usted comienza a hablar, pensar, gesticular, gritar, mirar, escuchar y sangrar la nariz como si fuese ese personaje que ahora es. Usted ya no es usted. Es lo que eligió ser. Y de regalo…una careta de lo que quiera, como escuchó señor/a, una careta de-lo-que-quie-ra.
¡No se olvide que usted siempre elige en Headchange!

Es una oportunidad para no perderse. Hay una variedad increíble: arriba de sus hombros puede calzarse la cabeza de ET, la del Dr. House, la del cantante de Vilma Palma e Vampiros o la de Jazzy Mel (una vez en el jardín interpreté al cantante de esta banda rapera...hasta tengo fotos haciendo piruetas en el piso con el pañuelo en la frente). También puede llevarse la cabeza con los dientes partidos de Ximena Capristo, una con la máscara de Batman o del Zorro.
Está la del Negro Oro cantante, la de Cristina Fernández de Kirchner (de esta deben sobrar, ya que nadie la debe querer comprar por temor a represalias), la de Hugo Varela, la de Nietzsche, la de Ken el novio de Barbie, la de Barbie. En vidriera estaba la “Barbie activista de Greenpeace”, “Barbie podóloga”, “Barbie en la playa”, “Barbie prostituta” y muchas más. Me gustó mucho la del Indio Solari y una de Pier Nodoyuna, (sí, el de los Autos Locos, el mismo) Que flash ser Pier Nodoyuna. Está la de ¡piquete D’elia! señores, y si no me equivoco estaba agotada.
Ah, y si quiere, puede transformarse en Aníbal o Carlos o Alberto Fernández. En cuanto a estas, como los funcionarios tienen el mismo apellido, les hacen descuento por llevar las tres. La macana es que para cambiarla cada tanto hay que volver a abonar por el mantenimiento. Nada es gratis, todo se paga, nadie regala, todos miran como usted saca la plata de los bolsillos.

Les muestro que cabezas hay para comprar:

Cristina Fernández de Kirchner: con los nervios del cerebro conectados a su cuerpo y la cabeza en su lugar usted puede comenzar a cantar marchas de protesta contra los del campo. Se puede subir al atril presidencial luciendo sus joyas extraídas de un mar de perlas de Singapur y una cartera Louis Vuitton. Ahora, si llega a su casa de Olivos y se encuentra con Néstor tratando de arrebatarle la boca de un beso, pero mirando cómo se mueve la cortina, milonga! A llorar a la iglesia (igual en el altar episcopal mucha bola no le van a dar porque no la quieren ni ver). Precio: u$s10.000 (está cara por la suba de la soja)

Oscar “el Negro” González Oro: que feliz se va a sentir. Morochito guapetón, se puede dejar la chiva candado o piel de bebé, como más lo desee. Va a poder conducir un programa de radio o jugar al truco con “Susana photoshop” en Postdata Vivo, en las noches de C5N. Pero por favor, no cante. Le pueden llegar a sacar la cabeza por negligencia y mal usufructo. No cometa errores. Precio: lo que quiera pagar, ya la estaban por regalar.


Ximena “la negra Capristo”: esta cabeza viene con un combo especial: si abona un 10% más, se lleva las bubbies y nalgas de regalo. Pero todo tiene sus pro y sus contras: esta partida de productos salió fallada. Viene con las dos paletas rotas después que pasaron por el muro ese que hace alarde el cantante de Reggae. Precio: u$s2.000


Nietzsche: se cansará de mirar todas las noches a Tinelli y podrá decir Sigue habiendo cándidos observadores de sí mismos que creen que existen certezas inmediatas, por ejemplo yo pienso, o, -y ésta fue la superstición de Schopenhauer-, yo quiero: como si aquí, por así decirlo, el conocer lograse captar su objeto de manera pura y desnuda, en cuanto cosa en sí, y ni por parte del sujeto ni por parte del objeto tuviese lugar ningún falseamiento.” Precio: u$s15.000


Ken: este es bárbaro. Cómo la cabeza es retornable, puede cambiársela fácilmente por otra similar pero rubia, con las pestañas más erizadas al estilo Jorge Ibañez. Puede ser castaño, con la naricita parada y los labios gruesos, o los cachetes coloraditos como Mati Blanco. Y este también viene con un combo: por unos dólares más se lleva una parejita de barbies lesbianas australianas con la tabla de surf bajo el brazo, dispuesta a prolongarle la vida. Precio: u$s14.000


Si quieren saber más acerca de estos ofertones, pasen por el local de Headchange ubicado en lkajsdoajsda 1546, Cod. Postal 45368. También pueden visitar la web: www.ahsduashdoa.cab

martes, 10 de junio de 2008

En la mente, gana el desconocimiento sobre uno mismo

Las causas de las conductas del hombre, en este caso voy a hablar del suicidio, van más allá de la influencia negativa de la sociedad y apuntan directamente a la mano manipuladora de la propia mente.
¿Qué ha de pensar una persona cuándo piensa en el suicidio? No todos lo cuentan, ya que la mayoría que lo hace concluye terminando con su vida. Y los que lo cuentan, sólo pensaron actuar ante un estado psicológico generado por el inconsciente.
Infelices, desproporcionados ante sí mismos, ajenos a toda voluntad de integración con la sociedad que los rodea, las personas que pasan por el momento previo al suicidio, ¿cómo han de pasar el resto de sus vidas con la cabeza en alto, sin dejar aquel recuerdo de soledad?
Es el suicidio “darse a la muerte por sí mismo”. Es el suicidio el momento inalterable para una persona con los síntomas mentales totalmente fuera de sí. Uno elige la manera de morir: elegir es la gracia más divina que tiene el hombre. Uno elige que comer, que escuchar, que ver, que oler, que tocar. Alfonsina Storni eligió como morirse, Mirko Saric también eligió, Salvador Allende, René Favaloro, ellos eligieron como morirse. ¿Pero fueron ellos o su mente corrompida por agentes internos?

Durkheim hablaba del suicidio como “un fenómeno individual con la influencia de causas sociales sobre el individuo.” Pero, ¿el impacto de la sociedad manipula directamente a una persona causando las ganas de suicidarse? ¿O la “debilidad mental” elige suicidarse ante estas influencias?
Sin ser un experto en el tema, creo que la posición individual también pesa a la hora de tomar este tipo de decisiones. Decisión que carece de cordura y que sobrepasa todo tipo de resignación a lo que uno puede dar a los demás. Terminar con la vida propia es interpretar a la mente vacía de sabiduría para resolver los problemas internos.

La cuadrícula mental que obra de forma independiente
La cuadrícula mental de uno lo lleva por diversos caminos que lo ponen en situación de deliberar por su existencia. Una cuadrícula hecha por uno mismo dentro de su cabeza. Imaginen su cuerpo totalmente cuadriculado (tan simple como una hoja de matemáticas). En cada uno de los cuadrados que quedan de esa figura, vive un ente similar a ustedes dentro, con su mismo físico, sus mismos razonamientos, su misma piel, ojos, manos, sangre , órganos. Dentro de la cuadrícula de uno entran aproximadamente entre 100 y 150 entes similares al original. Cada uno de ellos tiene la capacidad para generar conductas propias, independientes de las demás. Vendría a ser una suerte de asistente personal que discute ideas, toma decisiones o realiza proyectos de planificación para el cuerpo máximo.

Cuando uno decide suicidarse, todos estos agentes mentales piensan y obran para inculcar esa idea en la mente o luchan para eliminarla por completo. El trabajo en equipo de estas partículas con ente propio puede decidir por uno. Y ya no sólo su mente es la que piensa, sino que está direccionada por ellas.
Impedir su accionar se logra de acuerdo a lo débil o fuerte que es la supremacía y dominación propia de la persona que intenta matarse. Y no ocurre solamente con este fenómeno, sino con todas las conductas del hombre.

"Homenaje a Alfonsina Storni" (1988), de Ana Pasarin.

“Tengo la impresión, indudablemente ilusoría, de que si pudiera recibir un poco de aire de afuera no tardaría en resolver estos problemas. He arremetido contra el tragaluz; es invulnerable, como todo lo que me encierra”. En “La Invención de Morel”, de Bioy Casares, el náufrago no pudo controlar su mente y se dejó llevar por una máquina que controlaba su visión, inventando personajes y momentos irreales. La vulnerabilidad mental que encierra a una persona permite que, inconscientemente, pierda la razón. Así, gana el desconocimiento sobre uno mismo.

lunes, 9 de junio de 2008

La columna surrealista de Matías

Esta columna no la escribiré yo. Todas las semanas (espero que sea los lunes), Matías Blanco nos deleitará con sus palabras que darán para reflexionar. A continuación, las primeras letras...

Por Matías Blanco

Creo saber lo que soy

Derrumbe su casa y vuélvala a armar
si lo que necesita es ver
como el adentro puede curar,
si lo que necesita es palpar
como algo puede florecer,
si lo que necesita es saber
como todo puede resucitar.

Procuro, eso sí, antes salir
pues es menester saber
que todo bosque por recorrer
por temor lo puede aplastar.
Que todo camino por conocer
por disperso lo puede extraviar.
Que todo ambiente por destruir
por vacío lo puede matar.

Si fuera de las líneas va a colorear
presente debe tener,
que a muchos puédele no gustar.
El meollo está en elegir
con que pocos juntarse a pintar.

Si sus heridas va a enseñar
sepa el rechazo que puede sentir.
Es sabio poder vislumbrar
a que enfermero saber acudir.

Ahora bien...
si se propone solamente el estar,
no adhiera jamás al sentir.
No se extralimite al pensar,
absténgase de vivir.

Implore jamás tener que ver
como su jaula puede cambiar,
como el agua sabe nadar,
como el viento puede correr.

Evite con ahínco frecuentar
aquellos de quiénes no podrá prescindir.
Jamás vacile al calcular
no le será útil hacer dieta al mentir.

Al respecto...
solo un consejo le puedo dar
y es que al terminar de leer,
si conmigo quiere contar
en nada de lo anterior me debe creer.

Soy, se lo que soy.
Creo saber lo que soy.
Uno no es, ni sabe lo que es, ni cree saber lo que es.
Con ustedes...Juan Carlos Uno

sábado, 7 de junio de 2008

Las ganas de salir ileso

Hora: 18 PM. El taxi es una ambulancia y Capital queda varada por los bocinazos y los gritos de auto a auto: “¡Apurate pelotudo!, ¿no tenés luz de giro idiota? ¡Quiero llegar de una vez a mi casa, poné primera¡ ¡Por favor, estoy con chicos, no me hable así!”, contesta una voz femenina, tímida y algo asustada.
Buenos Aires sale de trabajar. Las luces de las oficinas se apagan. Todo es un caos, se alborota la ciudad, los perros dejan de ladrar por una hora, el Subte no da abasto, los piquetes están más vivos que nunca, los baches ya no existen, Corrientes se transforma en la entrada del Central Park, El desnudo de Bulma cuando solo quiere enseñarle las braguitas a Mutenroshi, ya que Goku se las había quitado la noche anterior (no se que es, lo leí en un foro, me pareció gracioso y lo puse acá porque no tenía otro post donde ponerlo), la Presidente comienza a hablar, los del campo…en las rutas, ni se enteran.

Llego a Constitución (no me quiero imaginar lo que es Retiro). Empiezo a caminar por el andén por donde va a descender la multitud que llega desde zona sur. Entonces me preparo para embarcarme en un viaje de lujuria y placer que no llega a ningún lado. Las colas son largas, como si fuesen las 15 hs. en la puerta del ANSES esperando para hacer algún trámite. Tengo los auriculares puestos y la música retumba en mis oídos sin dejarme escuchar la venida del tren tan ansiado por todos.
Me quedo paradito en el medio de toda la gente que está desesperada por adueñarse de un lugar. La postal es tétrica: en la cara se les refleja un hambre voraz, realmente me quedo perplejo por tanta intensidad. El tren para y antes que las puertas se abran ya están todos al acecho. Los que quieren bajar, no bajan, no los dejan los que quieren subir, puede más la ansiedad. Reconozco que más de una vez se me pasó por la cabeza meterme por alguna ventanilla abierta y arrebatarle el lugar al que estaba formando la fila antes que yo.

Los que quieren subir parecen seres convertidos en “Alex”, de la Naranja Mecánica, luego de haber recibido el tratamiento Ludovico y volver a escuchar la Novena Sinfonía. El efecto del “ruido tren” es inquebrantable. Hasta que un tipo cansado por no poder descender del vagón, dice a grito pelado:
-La puta madre, déjenme bajar, por favor!
-¡Bajate y cállate mogólico!- la respuesta.
Dos personas casi llegan a pelearse por no poder bajar ni subir al tren, llegan después a sus casas con los cables pelados y vaya a saber uno que hacen:
-Este tipo es violento, golpea a cualquiera, imaginate lo que le debe hacer a la familia, murmura una señora encorvada con los años encima pegándole en las piernas.
Espero a que suban todos, recorro los vagones buscando algún lugar donde apoyarme y que no se me pegue la transpiración de las personas y me quedo quieto, con los auriculares reproduciendo un tema que me saqué de la locura vivida en todo ese trayecto. El clímax ideal lo alcanzo cuando llego a Lanús. Ya está, se terminó mi odisea por el planeta caos. De vuelta a casa. No quiero ni Showmatch, ni las pelotudeces de Karina Jelinek, ni informes de Chiche Gelblung, ni ver la cara de Majul, ni de Feinmann, ni nadie de C5N y menos la del Beto Casella. Quiero paz, la que no tuve en ese viaje. Ya no hay embotellamientos ni personas refunfuñando.

Este es el ritmo frenético en el que vivimos todos los días en nuestra vuelta a casa. Los que van a Belgrano lo viven de una forma, los que van a Ciudadela de otra, los que van a Morón de otra, y lo mismo para los de Hudson (me gusta pronunciarlo “Hadzon”).

¿Por qué todos están tan desesperados, señores?

Ponele música

Despierta de tu sueño
el secante de tus lágrimas
hos escapamos, escapamos.

Haz el equipaje y vístete
antes de que tu padre nos oiga
antes de que todos los demonios se desaten.

Respira, sigue respirando
no pierdas los nervios
Respira, sigue respirando
no puedo hacer esto solo.

Cántanos una canción
una canción que nos mantenga cálidos
hace tanto frío, tanto frío.

Puedes sonreír
una risa débil
esperamos que tus normas
y sabiduría te atraganten.

Ahora somos uno en paz eterna,
Esperamos que te atragantes.

Exit Music, de Radiohead

viernes, 6 de junio de 2008

Por las prendas de Don Juan, que Dios se ha confesao!

-Muchos pecados he cometido padre, mi perdón a usted le imploro.
-Me sorprende su visita, esta es su casa- dijo el padre Santiago-y yo no…yo no merezco ser la persona que le de el perdón.

- Condéneme o sálveme.

- O, mi gran señor, no me pida tal cosa.

- Yo solo soy Yo ante los que en mí fundaron su Fe. Usted, como cualquier otro hermano, tiene la facultad de condenarme ante mis faltas y ante mis defectos.

- La divinidad no tiene defectos, y menos faltas, Señor. ¿Como es que ha llegado hasta acá con esta inclinación?

- Yo solo tomo del cáliz ante vuestras miradas. Mi divinidad solo está en vuestros corazones, en sus almas. Solo respondo a las plegarias en mis días de angustia, en los días en que el mundo se aleja de mis manos.

- No entiendo estas palabras que a mi Fe lastiman, Señor. ¿Como es posible que de tan divino ser haya tantas…? no sabría como llamarlo, ¡oh no, disculpe mis carencias!

-Creo que el mejor término sería “alma arrepentida”.

-¿Es posible?

- Padre, mis imperfecciones no son ajenas a vosotros, mi deficiencia está ante sus ojos.

- No es así, mi Gran Señor, la suya es un alma pura, gloriosa, perfecta de razón, exenta de dolor y de vicios, desierta de males e injurias.

- Es mi alma de esa manera ante vuestros ojos, padre.

- ¿Cuáles son los motivos para creer que es así, Mi Señor?

- La pobreza, la marginación, las guerras, la desigualdad, la miseria, las catástrofes, el ultraje, el desprecio, la infamia, la maldad, la avaricia, la soberbia…

- Ah nombrado desgracias que son propias del hombre, que son ajenas a su voluntad.

- Yo soy la imagen del mundo, todo está reflejado hacia mí. Ninguna proeza, ni ningún acto de cobardía me son ajenos.

- Pero, el mundo ha elegido, Señor.

- Ah elegido ante mis posibilidades, yo soy el fundador principal de todo los cambios y todos los actos, yo soy el responsable de cada ser que habite en mi tierra.

- Es inapropiado que esté escuchando lo que dice, altera mis sentimientos.

- Padre, yo he venido al mundo a guiarlos, a aprobar sus conductas o a rechazarlas. He venido a mejorar mi obra, a regar mis frutos. Pero mi poder divino solo se refleja ante vosotros, solo soy divino ante mis faltas.

- No merece la reprobación de nadie Señor, nuestro perdón no cuenta ante tanta inminencia, solo merece nuestra admiración, no puedo calumniar su alma. Los hombres, somos esclavos de Usted, Señor.

- Mi alma ha sido perfecta antes que mi obra. Hoy no merezco tanta honra, mis pecados son infinitos.

- Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?

- Es a lo que he venido padre.


- Usted cree que ha pecado ¿Cuál es el mayor de ellos?

- No haber logrado que el hombre se salve del horroroso mal que habita entre ellos, no poder evitar tanto dolor dentro de sus corazones, no poder dar vida digna al que lo merece.

- Pero Señor, usted existe para amarnos y nosotros a usted. El hombre elige no amarlo, o no ser amado.

- Vuelvo a repetirle padre, que yo soy responsable ante vuestros actos. El mal no llega sólo a sus corazones, por algún motivo se estanca allí. Yo no he sabido guiarlos de la manera correcta.

- Ah enviado a su hijo a redimirnos del pecado, ah puesto en él toda su voluntad y así nosotros lo hemos recibido, no hemos podido salvarlo de la muerte.
- Su misión era liberarlos de todo mal, guiarlos a llevar una vida de amor y fraternidad, acompañarlos en el camino de la Fe, mostrarles el camino de la felicidad. Pero no pudimos enseñarlo.

- Pues no es su culpa, Señor, sino la del hombre.


Un silencio permanece estático durante unos minutos.- Mis pecados he cometido, padre…mi perdón os vuelvo a implorar.
- Señor, ante sus ruegos y ante mi adoración hacia usted, lo perdono en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo…
- Amén, padre.
- Vuelva a ordenar al mundo, es inmenso el caos que hoy existe.
- El hombre ya ha actuado padre, ya no soy digno de cambiarlo. Mis ruegos serán para lograrlo, pero es muy tarde para volver a empezar. El mundo me ha escuchado y al mundo escucharé. Perdonar es divino, y amar también lo es
.

jueves, 5 de junio de 2008

Un día muy triste

Nos quedamos afuera. Sólo me consuela el silencio.

Fuente: NA

martes, 3 de junio de 2008

Colón, Colón...y su hijo Cristobalito


Fuente: www.tareas-ya.com. Uní a Cristóbal con mucha tinta.

Si el descubridor de América reencarnara en un ser mortal y viera su nombre grabado en un cartel identificativo de una calle en Argentina, donde dos realidades totalmente opuestas se cruzan cada segundo, ¿hubiese emitido algún signo de protesta? Dudoso.
Así como las carabelas al mando del “Marino Colonizador” chocaron con hombres primitivos e ignorantes -en su llegada a la por entonces desconocida América-, hoy, en un punto disimulado de la Ciudad de Buenos Aires, esa antigua imagen parece repetirse.
En el barrio de San Telmo se hace honor a la figura de Cristóbal Colón. HONOR con mayúsculas, sí. Honor en todo el sentido de la palabra: Honor con H de Hombre, con H de Hipocresía, con H de Hartazgo. Un honor bastante desgraciado, con valor altanero.
Honor, la misma palabra que rima con dolor, horror y terror. Un juego de palabras apocalíptico –como aclararía Umberto Eco-, que no tiene barreras. Sus límites se perdieron en los trágicos años 90’ donde muchas almas perdieron su cielo, y más que nada, su dignidad de ciudadanos.

En Paseo Colón, la calle que atraviesa el barrio cercano a la Ribera, cerca del “conventillo de la Paloma”, las dos realidades tildadas en el primer párrafo tienen su punto de intersección. Más precisamente, en Av. Paseo Colón 1047, una gran concesionaria BMW abrió sus puertas hace aproximadamente un año. En su puerta, alrededor de 10 “personas en situación de calle” –cómo las llama el poder público-, duermen cada día entre colchones huecos, mantas agujereadas y paredes hechas con la caja de cartón de algún plasma de 42 pulgadas.
Ahí donde el tráfico es intenso en las horas pico, donde se forman largas colas para retirar un documento de identidad, dos realidades de vida distintas amanecen de la mano y apagan su malgastada visión cuando se cierra la noche.
Les enmarco la situación: Mario, que perdió su casa y su trabajo con la privatización de una empresa chaqueña hace más de 10 años, despierta con un rayo de sol que se mete entre sus párpados y le impide seguir soñando con una casa de tres ambientes, el café servido junto con las tostadas que su esposa preparó con tanta dedicación, los hijos preparados para ir al colegio, y el perro que espera pegado a la puerta para que lo lleven a pasear (si es un sueño, lo hago a lo grande. Lo único que falta es que no pueda soñar).
Mario ya despertó. Esa luminosidad que le quitó el descanso no viene sola. Entre sus partículas invisibles hay recuerdos, no de plena felicidad, pero si más prósperos que su presente en la calle. En un abrir y cerrar de ojos, ese brillo se apaga. Un camión semi ZE acaba de estacionar delante de su precario hogar. Abre sus puertas traseras y descienden –cómo si se manejaran solos- los dos últimos modelos de Coupé deportiva de BMW con un precio superior a los u$s 40.000.

Mario se queda atónito ante la grandeza de esos rodados y se imagina arriba de uno. La imaginación se desvanece cuando Mario se acuerda que todavía no llevó a vender los cartones que recolectó la noche anterior, y que tiene que darle algo de comer a su nene de 3 años y medio. Todo vuelve a la normalidad en la Av. Paseo Colón y en la vida de Mario.
Así, de la misma forma en que esos imponentes y costosos BMW bajaron del camión, los caballos con los “soldados” de Cristóbal Colón bajaron de la Niña, la Pinta y la Santa María en el S. XV ante la mirada atónita de miles de indígenas.
Unos poderosos bajan. Otros, los miran descender desde abajo con una perspectiva distinta. Uno de los indígenas podría haber sido Mario, y Mario, uno de los indígenas. Dos situaciones similares, en distinto tiempo y lugar, como si el pasado y el presente se fusionaran desequilibrando la realidad.
Sin embargo, hay una diferencia de base muy importante: los indígenas primitivos, al ver a las carabelas desembarcando en la costa quedaron confundidos, ya que no sabían de que se trataba lo que estaban viendo. Hasta creyeron que los soldados arriba de los caballos eran un ser único, con torso de hombre y patas de animal, algo así como el Minotauro. Quizás habrían leído algo de mitología griega. (estoy siendo totalmente irónico).
Igual que en esta situación de confusión pudo haberse sentido Mario al ver los últimos modelos de la marca alemana.

Entonces, ¿qué pensaría Colón si viera que en una calle que lleva su nombre cobran vida estas imágenes?¿Lo mismo que hizo cuando llegó a América? ¿Qué haría si lo viese a Mario y su dolor? ¿Le daría la mano para ayudarlo a levantarse? ¿O lo miraría de reojos detrás del cristal polarizado de su nuevo BMW, pensando en que hacer para civilizarlo?

lunes, 2 de junio de 2008

Las bolas ruedan y ruedan

Un comercial de una empresa de seguros de afuera tiene, oh casualidad, un comercial bastante parecido al de las medias de Clarín contra la violencia en el fútbol. Quién miró el del otro y se le prendió la lamparita para ir por el mismo camino, no lo sé.

El comercial del matutino de Magneto



El comercial de Travellers



¿Se parecen?

domingo, 1 de junio de 2008

Tribus urbanas I: los dark


Retrato perfecto de Edward Scissorhands, de Tim Burton.

Escrúpulos y prejuicios tiene que resistir cada día la generación Dark en Buenos Aires. La sociedad los tilda de diferentes, de ir contra la moda y, en algunos casos, hasta les temen. Pero ellos son fieles a su estilo y apuntan a mostrarse de la misma manera en cualquier lado y con cualquier persona.
En su adolescencia temprana podrían haber elegido escuchar cumbia, música clásica o hasta folclore. Podrían haberse comprado ropa en la calle Alvear o una camisa en el segundo piso del shopping de Martínez. También podrían haberse escondido bajo una cultura “normal” para muchos. Pero el peso de un movimiento, que va más allá de vestirse de negro o usar botas pesadas o cadenas, los atrajo. Un movimiento que tiene una filosofía y una forma de ver el mundo: un mundo dark.
Según cuenta la historia, este movimiento contracultural surgió por el año 1860 en Francia, donde estudiantes y obreros pintaron su cuerpo de blanco y se vistieron de negro para simbolizar la opresión de la sociedad que los tenía “muertos en vida”. La corriente tuvo su máximo apogeo en el siglo XX, a partir de la década de los 80.
Hoy, si caminamos por las calles de la ciudad porteña, nos cruzamos continuamente con muchachos que llevan este estilo impregnado en la piel, que son distintos al estereotipo que la sociedad contempla.

El look "anticool"
El look es uno de los puntos más importantes de los darks. Pantalones negros, muchas tachas, piercing, cadenas largas y botas de cuero a la altura de la rodilla son usuales en su vestimenta. “Pagan $400 por unas botas sin dar vueltas. Te dicen cual les gusta, te piden el talle y te pagan. No son miserables”, cuenta la dueña de un local de calzados de cuero de la Bond Street, en la Av. Santa Fe que, indefectiblemente, es una de las precursoras del estilo dark en la Argentina de los 80. Los dark consideran que su estética no responde a una moda, sino a una forma de pensar y que los modelos de belleza son producto de la televisión y no del gusto individual.
La mayoría de ellos sostienen que las drogas y el alcohol no son de su paladar, que salvo unos pocos consumen. “Depende de cada uno si toma o no, pero muy pocos lo hacemos”, dice el hijo del cantante de la banda punk M.A.S.A.C.R.E, con sólo 16 años.
Requiem es uno de los boliches donde acuden los dark cada fin de semana. A diferencia de otras discos, allí cada uno está en su mundo. El típico “dandi” no existe y las relaciones afectivas son más directas: basta con una mirada para conocerse y entablar una relación. De todas formas, y a pesar que el boliche es muy particular, asisten personas de otros ámbitos que poco tienen que ver con el estilo dark.
Este es uno de los movimientos contraculturales que más relación tiene con las bellas artes, ya que se puede encontrar en la literatura, el teatro, la fotografía y la música. Por ejemplo, en "Arte Oscuro" se pueden encontrar obras de este tipo.
En cuanto a la religión que profesan, no hay una en especial a la que adhieran todos. Unos son ateos, otros católicos y otros, por ejemplo, creen en Yoruba, una religión afro-cubana, que se proclama antecesora al cristianismo.

Ojos bien cerrados

Nuestra sociedad se rige por parámetros donde el que va contra la moda, como es el caso de los darks, es llamado “raro” o “anormal”. Pero, ¿se mira la sociedad a sí misma?
“Cuando voy por la calle siento que todo el tiempo me están mirando. Pero aprendí que lo que digan los demás sobre mí, no me tiene que importar”, cuenta una mujer consumada, ya con 40 años de vida y 24 siendo dark. Pero luego se muestra algo más humilde y dice “igual en lugares públicos me da un poco de vergüenza, entonces trato de mostrarme lo menos posible”. Además contó que ella y los que eligen este estilo de vida tienen que amoldarse de una forma u otra a lo que la sociedad reclama, ya que no podrían “ni comprar en un supermercado”, si no fuera así.
Admiten que en el seno de sus familias le reclamaban un cambio, hasta que se dieron cuenta de que seguían siendo personas con sentimientos y que no debían cambiar.

Entonces, ¿se mira la sociedad a sí misma? La respuesta podría ser muy extensa. Pero para hacerla breve, la solución al problema podría encontrarse si cada uno abriera los ojos y mirara hacia adentro de su propio mundo y se diera cuenta de que todos podemos ser, ante la mirada de otros, DARKS.